El problema de relegar a las máquinas la independiencia necesaria para tomar decisiones es que, en la actualidad, avanzan mucho más rápido que el razocinio humano.
Es cierto que el planeta se ha calentado unos pocos grados y recuperamos África, pero en consecuencia el permafrost ha bajado hasta Dinamarca y subido hasta Uruguay. En este nuevo clima pocas plantas se adaptan y en el artifical territorio plantamos una escasa cantidad de diversidad, suficiente para mantenernos con vida.
Con la intención de mantener la biodiversidad se ordenó la construcción de un arca, mucho más amplio y capaz que el establecido en el pasado. Desgraciadamente no se contuvo claramente cuales eran las contingencias para las máquinas y pocos entienden cual es la anarquía incontenible que se desarrolla bajo tierra. La biodiversidad es alterada química y artificialmente, la selección natural es un sueño para las máquinas que juegan a ser Dios. Hay algo sin duda que piensan que deben hacer y no pararán hasta lograrlo.
Más que nunca la tecnología guía la política del mundo y la inteligencia artificial mantiene consistentemente una moral insuperable, al menos ha sido así por mucho tiempo. Pero poderes humanos detrás de ella han cambiado parámetros constantemente para alterar sus resultados cuando la confianza de la humanidad era total. Es apreciable a simple vista en estos últimos meses como las ideas y resoluciones, el destino escogido por la IA, son contradictorias con sus propias intenciones de diseño. Los conflictos internacionales están asegurados.
Para nadie parece claro el destino de la humanidad, pero si tuviese que tener miedo de algo sería del cerebro más grande diseñado hasta la fecha, albergado en algún lugar secreto al sur del planeta. Aprovecha el frío invernal para mantener un nivel de computación muy elevado, instalaciones impresionantes destinadas a la investigación del espacio y la explotación de planetas, lunas y asteroides para su posible utilización en una carrera espacial. No sé cuando se ha comenzado a usar la atmósfera y la ionosfera en nuestra contra, pero está claro que ha comenzado. Todos justificaban que era para expandir nuestra red de radiofrecuencia, pero ya ha sucedido en el pasado, es un daño colateral de una potentísima red de satélites con la intención de emitir algún tipo de energía, los radioaficionados que todavía mantienen el hobby podrían explicártelo.
Imaginar cual es el resultado de tanto avance ocultado a la población es solo combustible para las teorías conspiranoicas, pero te aseguro que hay cosas que es mejor descubrir, y pronto, antes de estar escritos en una lista de daño colateral.

Comentarios
Publicar un comentario